Excepto los jóvenes: adolescentes, niños,
bebés. Pero no queda ni un solo adulto. Y no funcionan los teléfonos, la
televisión ni Internet. No hay manera de saber lo que ha pasado, no hay forma
de pedir ayuda. El hambre amenaza. Los matones mandan. Y una criatura siniestra
acecha... Es entonces cuando los adolescentes empiezan a desarrollar nuevos
talentos, inimaginables, peligrosos, que se fortalecen día tras día. Se trata
de un nuevo mundo en el que hay que tomar partido. Se prepara una pelea, y se
acaba el tiempo: el día de tu cumpleaños desaparecerás… como todos los demás
